Se descubrió en Noruega en la primera
generación de unos malamutes importados
de Estados Unidos. Se caracteriza por una falta
de coordinación y una inestabilidad, que
comienza por el tren trasero. El perro al moverse
parece un conejo, dando pequeños impulsos
con las patas traseras. Caídas, intolerancia
al ejercicio, pérdida de masa muscular,
cambios en su voz debido a problemas en la laringe
y dificultad al tragar son otros síntomas.
Se establece de forma súbita entre los
6 meses y los 2 años, aunque había
poca información debido en su mayor parte
a la gran dificultad que suponía hacer
un diagnóstico correcto. Dependiendo del
grado de afección, unos perros mueren antes
que otros.
Como la mayoría de las enfermedades hereditarias,
es del tipo simple recesivo, por lo que si aparece
un cachorro afectado, los padres son portadores.
Recientemente varios propietarios y criadores
con perros afectados se pusieron en contacto para
comparar genealogías, experiencias en torno
a la enfermedad de sus perros y finalmente, canalizaron
el envío de muestras al laboratorio del
Dr. Merete Fredholm en Dinamarca.
Gracias a su valentía, hoy en
día se ha hallado el marcador genético
de esta terrible enfermedad y se estima que para
mayo de 2012 estará disponible un sencillo
test de ADN para saber con fiabilidad si un perro
está afectado, es portador o está
libre de la polineuropatía.

Fotos cortesía de Windstar
Alaskan Malamutes. 4 hermanos de camada afectados
por la polineuropatía. De izquierda a derecha
y arriba a abajo:Windstar's Pistol Pete (levemente
afectado, vivió hasta los 10 años),
CH. Windstar's Royal Guns Salute (murió
con 3 años), Windstar's High Calibar Gunz
(empezó a los 2 años, y murió
también cuando tenía 3 años
y medio), Y Windstar's Fury (afectado muy grave,
murió también muy joven).
Este es Bo, hermano de los anteriores, CH. Windstar's
Gunsmoke, que en cambio tras hacerle el test ha
resultado estar totalmente libre de la enfermedad,
ni siquiera es portador. Esto da idea de lo maravilloso
que es tener un test de ADN a la hora de realizar
un cruce, más aún cuando se trata
de una enfermedad tan grave y más extendida
de lo que se cree. |